El mundo del vino despierta cada vez más interés. Este caldo nos recuerda la tierra de la que procede, su identidad, su carácter, su fuerza, su delicadez, su alma. Más allá de la calidad del vino, la etiqueta juega un papel importante a la hora de decidir su compra, pues no tenemos más recursos (a no ser que lo conozcamos) para evaluarlo. Muchos diseñadores se han propuesto diseñar etiquetas creativas y atractivas que cumplan esta misión. Las hay clásicas, coloristas, elegantes, multicolor… Etiquetas que maridan a la perfección con su botella.

 

Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.

(Federico Fellini)